Download E-books Perdido el paraíso PDF

By Cees Nooteboom

«¿Quién habrá desterrado del mundo l. a. thought de los ángeles cuando yo sigo sintiéndolos a mi alrededor?» Un pensamiento sorprendente para una mujer joven que experimentó en su propio cuerpo que nuestro mundo pertenece más al Infierno que al Paraíso. Alma, en un viaje a través de los angeles ciudad de São Paulo, llega a l. a. favela de Paraisópolis y es violada. Para ahuyentar las sombras del horror, come to a decision emprender un viaje con su amiga Almut por el país de los sueños de su infancia, Australia, y en el vacío del desierto encuentra un silencio que los angeles reconcilia con el mundo. Pero los sueños de un tiempo se han acabado, el mítico mundo de los aborígenes ya no existe. «Mi Australia period una ficción.» Más adelante, su vida se cruza con los angeles de un envejecido crítico de literatura. A él, este encuentro le hace cuestionarse su mundo y acariciar, por un momento, el de los ángeles. Pero «los ángeles no pertenecen al mundo de los hombres». Vuelve el escritor Cees Nooteboom para recuperar el mito de l. a. existencia de los ángeles, con una de las más bellas historias desde el poema de Milton sobre Adán y Eva.

«Una hermosísima novela con sadly de verdad que dan ganas de aprenderse de memoria como si fuera un poema.» Jesús Aguado, Babelia, El País

Show description

Read Online or Download Perdido el paraíso PDF

Best Literature books

Now and Forever: Somewhere a Band Is Playing & Leviathan '99

A journalist bearing negative information leaps from a still-moving teach right into a small city of fantastic, very unlikely secrets and techniques . . . The doomed team of a starship follows their blind, mad captain on a quest into private area to joust with future, eternity, and God Himself . . . Now and perpetually is a daring new paintings from an incomparable artist whose tales have reshaped America's literary panorama.

Out of Range: A Novel

From the author of the hit tv sequence with no hint, Hank Steinberg's Out of diversity is an action-packed mystery within which a husband searches for his lacking wife—a hunt that leads him right into a harmful international of overseas espionage. Six years in the past in Uzbekistan, journalist Charlie Davis was once wounded while the govt fired on a gaggle of protestors he was once protecting on task.

My Education: A Book of Dreams

With My schooling: A publication of goals William S. Burroughs pushes on into new territory, once more committing the unspeakable crime of wondering the truth constitution. desires have continually been a wealthy resource of images in Burroughs' paintings. during this booklet they're a direct and strong strength. hundreds of thousands of desires - excessive, brilliant, visionary - shape the spiraling center of a different and haunting trip into conception.

Sentimental Education (Penguin Classics)

One of many nice French novels of the nineteenth centuryBased on Flaubert's personal younger ardour for an older woman, Sentimental Education was defined via its writer as "the ethical background of the boys of my iteration. " It follows the amorous adventures of Frederic Moreau, a legislation scholar who, returning domestic to Normandy from Paris, notices Mme Arnoux, a slim, darkish girl a number of years older than himself.

Extra info for Perdido el paraíso

Show sample text content

Ellos viven su arte, no distinguen entre pensamiento, vida y creación. Algo related a lo que sucedió en nuestro Medievo, antes de que todo se descompusiera. Un mundo cerrado hace l. a. vida más fácil. Y ésa es l. a. razón por l. a. que este mundo os atrae tanto a vosotros, disculpa que me exprese de esta manera. Lo de «vosotros» no suena muy cortés, lo sé. Pero llevo viviendo en este lugar apartado del mundo hace muchos años y os veo venir y buscar. Este mundo ofrece de todo, es poesía, una forma de vida completa. Para personas que vienen de un mundo donde casi todo ha perdido su sentido, l. a. vida de aquí resulta fascinante. Con los angeles particularidad añadida de que es un mundo que ha dejado de existir, del que apenas quedan restos. ¿No es eso lo que el ser humano siempre ha buscado? ¿El paraíso perdido? Estas gentes soñaron un sueño infinito, una eternidad en l. a. que hubieran podido vivir para siempre, un mundo inmutable. En el origen de los tiempos aparecieron unos seres que soñaron ese mundo y ellos, sus descendientes, heredaron los sueños de sus antepasados en un universo dominado por los espíritus y sembrado de lugares encantados, un sistema en el que nosotros no tenemos cabida, aunque quisiéramos. Yo permanecía en silencio. De detrás de los angeles galería llegaba el susurro intermitente de los grandes ventiladores antiguos que pendían del techo del vestíbulo. El hombre no me estaba contando nada que yo no supiera ya, y sin embargo hubiera podido escuchar su voz durante horas. Había en ella un tono extraño, como un lamento que, a pesar de todo, no period triste. Puede que sus palabras coincidieran con lo que yo estaba deseando oír. Me gustó su recomendación de que me mantuviera alejada de l. a. erudición, de las interpretaciones teóricas, y me rindiera a lo incomprensible, como hacíamos en otros tiempos Almut y yo en nuestra habitación de Jardins, seducidas por las imágenes de Australia. Aquellas ilustraciones, gráficos, abstracciones, no tenían nada que ver con aquellas mujeres que bailaban entonando cantos. A mí al menos no me acercaban en nada a los angeles comprensión del misterio, y quizás no debiera desearlo. Mejor haría en recordar las pinturas rupestres, los paisajes, el ronco susurro con que aquella primera noche un hombre me arrancó de mi propia vida con palabras ininteligibles, tan ininteligibles como los cantos de aquel amanecer que conservaría para siempre en mi memoria. asideé el libro. –Bien. Todo esto que te he dicho tiene su fundamento. Conozco bien el libro, yo soy el autor. Me lo quedé mirando. En los angeles contraportada del libro figuraba los angeles fotografía de un hombre joven flanqueado por dos cazadores armados con jabalinas. Cyril Clarence. Me recordaba a James Mason de joven. l. a. foto debió de haber sido tomada hacía al menos sesenta años. Se lo dije. Él se echó a reír. –No me arrepiento de nada, no me lo permitiría a mí mismo, pero lo cierto es que he consagrado medio siglo de mi vida a tratar de entender cómo funcionan esas comunidades. –¿Y lo ha conseguido usted? Clarence no me contestó. En lugar de ello, tomó en sus manos el libro que yo había depositado junto a él sobre los angeles mesa, desdobló el mapa que había en los angeles última página y señaló un lugar a unos doscientos kilómetros al este de Darwin.

Rated 4.90 of 5 – based on 18 votes